Yo los bautizo con agua, ¡pero él los bautizará con el Espíritu Santo! (Evangelio según San Marcos 1:8)
El acto del bautismo en agua es básicamente un signo externo, de lo que ha sucedido en el interior: Dios nos ama tanto, que solamente basta nuestro reconocimiento sincero de la necesidad de Su Presencia en nuestra vida, y de la aceptación de que sólo a través del sacrificio de Jesús en la Cruz a nuestro favor podemos ser reconciliados con Él, para recibir perdón y adopción como hijos de Dios. Si logramos dar este paso interno, tan profundo y significativo y que cambia totalmente nuestra vida, descender a las aguas del bautismo como reconocimiento público de nuestra decisión interior, no debería presentarnos ninguna dificultad.
¿Si crees en Jesús como tu Señor y le has entregado tu vida, pero todavía no te has bautizado, que te impide dar este sencillo paso de obediencia?

Tengo dos hijas y me gustaría que ellas se bautizaran ya que están de acuerdo, junto conmigo que ya me había bautizado en otra iglesia, pero me gustaría hacerlo nuevamente; muchas gracias.
Hola Adriana Dios te bendiga, estaremos en contacto contigo por medio de tu mail para brindar mas información.
Bendiciones!.
Buenas tardes, me gustaría inscribir a mis dos hijas, junto a mi ya que estamos descuerdo.