Y enseguida dejaron las redes y lo siguieron.. (Evangelio según San Marcos 1:18)

La voz de Jesús cuando llama es irresistible y transformadora. No importa cuál sea nuestra posición, nuestra situación, nuestras circunstancias, cuando el Maestro llama, no nos queda otra  alternativa (ni mejor) que seguirlo. Es una voz que enciende un impulso interno al cambio, a dejar atrás hábitos, rutinas, experiencias. Es un «nacer de nuevo» que implica reenfocar nuestras metas y ver más allá de nuestras posibilidades, ajustar nuestros planes sabiendo que los suyos siempre serán mejores que los nuestros.  Seguir a Jesús bien merece dejarlo todo.

¿Has escuchado en tu corazón la voz de Jesús que te llama a seguirlo? ¿Comprendes las implicaciones de obedecer a ese llamado?